...y llegó la gran ola y se nos llevó por delante, derribando todo aquello por lo que tanto habíamos luchado, dejando restos de nuestras vidas esparcidos a lo largo de kilómetros de arena, y la sal en nuestros labios mientras boqueábamos desesperadamente en busca de un sorbo de aire era de la nuestras propias lágrimas...
…pero ganamos la costa y nos levantamos, y comenzamos a caminar en busca de los nuestros, mirándonos en los ojos de los demás para intentar recordar quienes éramos, dando patadas a los jirones de mil vidas que encontrábamos a nuestro paso por si éramos capaces de reconocer la nuestra…
…había que construir…
…una Casa.
domingo, 17 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario